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Amor de mamá, nocivo para sus hijos

Amor de mamá, nocivo para sus hijos

Amor de mamá, nocivo para sus hijos

En relación al mes de la madre, te platico sobre la experiencia que presencie con un paciente de 11 años y que aseguro no es la única situación que he visto.

Si yo te dijera que obligues a tu hijo a no comer nada absolutamente, si acaso lo hace, le tendrías que decir que vaya y lo vomite inmediatamente, porque está hecho un cerdo y debe estar flaco porque solo así alguien lo va a querer, además que se fume un cigarrito de vez en cuando y por qué no, se tome una cervecita contigo, ¿qué pensarías?, ¿estoy loco?, definitivamente no tiene lógica y concuerdo contigo, ya que esto estaría afectando su salud severamente; sin necesidad de saber sobre nutrición, por simple lógica no sería una recomendación que seguirías, imagínate si así lo hicieras, qué mala madre, por no decir que poca m…

Justamente este sentido de brindarle salud y bienestar a tu hijo estaría totalmente quebrantado ¿no es así?, pero a pesar de estar conscientes de que no debemos dañar de esta forma la salud de nuestros hijos y poner en riesgo su vida. ¿Por qué si lo hacemos de la forma contraria?, es decir, ¿No crees que es el mismo caso el hacerlo comer demasiado y tener un niño con sobrepeso y/u obesidad?

El paciente al que me refiero es un niño de 11 años que lo trajo su mamá (madre soltera y sin duda trabajadora), con la preocupación que su hijo se había sentido mal, que en un hospital muy prestigiado (de seres voladores con alitas) le querían o sugirieron practicar una cirugía en el colon y que para evitar a toda costa esta situación acudió con el gastroenterólogo de su confianza, que él mismo recomendó junto con su tratamiento, acudiera con un nutriólogo o bariatra para hacer sinergia en el tratamiento y recuperación, motivo por el cual y gracias a una recomendación de otro paciente, acudió con nosotros.

Este pacientito en cuestión además de sus signos y síntomas que le hicieron intervenir nutricionalmente, presentó indicadores elevados alarmantes de triglicéridos, colesterol, ácido úrico y urea en sus exámenes de laboratorio, motivo por el cual se le realizo su plan alimentario para disminuir estos niveles y mejorar su salud, y conscientes de que solo es un niño, pues se le dejó un ligero margen para que se diera sus gustitos y a su vez tuviera el aporte adecuado de nutrimentos para su sano desarrollo.

En este caso la “urgencia” no es solo perder peso o porque me urge bajar de peso, sino evitarle el riesgo de desarrollar otras enfermedades crónicas y por supuesto, evitar la cirugía. No obstante después de algunas semanas (inconstantes) y sintiendo notable mejoría, la madre decidió dejar de traerlo a su tratamiento.

Al estar en las consultas con la madre e hijo, me di cuenta que en esta relación la madre es nociva para la salud de su hijo, en primera, echándole la culpa al niño de que él comía muy mal, que ella le decía que se cuidara pero por otro lado había una falta de supervisión sobre la alimentación de este paciente, finalmente un niño que aún no sabe las consecuencias de una mala alimentación más allá de la burla de sus compañeritos de clase, esta situación se daba ya que la madre con un buen trabajo, tenía que estar prácticamente todo el día fuera de casa y al hijo lo deja bajo el cuidado de su nana.

Por lo tanto la mamá utilizaba mecanismos compensatorios para proveerle el amor y cuidado que percibía que no se lo daba como se merece su hijo, como consecuencia, teníamos a un niño obeso con problemas de salud de gran seriedad, consentido y manipulador.

bariatraPor qué lo digo, definitivamente la madre en los ratos que estaba con su hijo, le daba todo lo que pedía, incluyendo la alimentación, por lo tanto, era la primera saboteadora de su plan alimentario, en los tiempos que estaba con su nana o niñera, ésta le daba todo lo que él pedía, ya que si se ponía en un plan firme y estricto, el niño se quejaba con su madre sobre el “mal trato que recibía” y sin duda alguna pondría en riesgo su trabajo, por lo tanto, para mantener contento al niño “su jefe inmediato”, pues también le daba todo lo que quería, por lo tanto, ni cómo ayudarles.

El motivo por el que desistieron el seguir con el tratamiento nutricional es que la mamá argumentó que no quería seguir tirando el dinero ya que el niño no hacía bien “la dieta” encontrándose restos y envolturas de dulces bajo su cama (por supuesto alguien se las ha de haber comprado) o sirviendo más porciones de lo que venía en la dieta ya que se le hacía muy poquito y el niño se quedaba con hambre; además de que no había bajado nada de peso (pues así cómo verdad) y que entonces luego lo retomarían porque también ya se sentía mucho mejor de sus malestares.

Obviamente no puedo obligar a nadie a venir a Sbel-T Forever, pero me causa una gran frustración el no haber podido ayudar a este niño que incluso en un rato que su mamá salió al baño, me comentó llorando lo desesperado que estaba y que hasta estaba pensando en vomitar.

Definitivamente no es una decisión que se debe dejar a un niño, el pensar siquiera que la madre siga poniendo la vida de su hijo en riesgo solo porque “el niño no quiere” o más bien no sabe cómo, me hace pensar lo dañinos o nocivos que muchos padres somos a veces con la salud, integridad, autoestima y seguridad de nuestros hijos.

Ahora te toca analizar si es tu caso, que tan nociva eres como mamá o papá en diferentes ámbitos incluyendo la alimentación, sobreproteges mucho, conscientes de más, prefieres que coma bien para que esté “fuertecito” o para que no sufra las “carencias” que tu tuviste en tu infancia, analiza si estás heredando tus malos hábitos y si es así, pues comienza por cambiarlos ya que generalmente ellos te seguirán con fe ciega a donde decidas llevarlos, solo espero que no sea a la tumba gracias a una mala alimentación y el desarrollo de alguna enfermedad crónico degenerativa que les acorte su expectativa de vida.

Te comento que estamos en la mejor disposición y deseo de apoyarte y sobre todo entender que en el caso de los niños, no esperemos milagros, tener la cabeza fría para decirle que “ya fue suficiente de comer” aunque sea algo “saludable” lo que afecta es el exceso y/o la calidad de lo que come, compras o das de comer tú misma.

Después de esta introspectiva que debes hacer y estés consciente si eres o no nociva para tus hijos y actuar en consecuencia de forma positiva, ahora sí, FELICIDADES MAMÁ, ya diste el primer paso para demostrar que amas a tus hijos.

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