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El Matrimonio es un detonante de obesidad y posible impedimento para adelgazar

El Matrimonio es un detonante de obesidad y posible impedimento para adelgazar

El Matrimonio es un detonante de obesidad y posible impedimento para adelgazar

Muchas personas generalmente en su etapa de soltería son delgados o si acaso tendrán cierto sobrepeso, ya sea por la edad, realización de diversas actividades que le demandan esfuerzo y movimiento (bailar, estudiar, trabajar, jugar, ejercicio, etc.), el cuidarse para ser atractivos y aceptados por el sexo opuesto, e incluso por una deficiente o mal alimentación, son factores que pueden mantener a raya el no subir de peso e incluso adelgazar.

Luego en la etapa del noviazgo es cuando las endorfinas (neurotransmisores que se secretan en estados de placer y felicidad) están a todo lo que da (y nos hace discapacitados muchas veces al cegarnos), ya que el enamoramiento provoca un mayor desgaste energético, pero lo más importante es que te cuidas para él o ella, te bañas antes de la reunión, te pones guapa o guapo, te tratas de poner más en forma o por lo menos procuras no comer demasiado (incluso nos hacemos de la boca chiquita al salir con la pareja), buscamos soluciones para saber cómo bajar la panza, e incluso acudimos al nutriólogo o bariatra para que nos oriente en nuestra alimentación, etc. En esta etapa aunque también puede ser común, las parejas casi no engordan.

El meollo del asunto es al casarse o arrejuntarse como se ha puesto muy de moda últimamente, cuando ya no solo compartes tiempo, olores y fluidos, sino toda tu vida y eso conlleva muchas veces a compartir estilos y hábitos alimentarios, así como el tipo de comidas durante el día en las cuales no siempre son las más adecuadas, también buscamos la practicidad y economía por lo tanto nos enfocamos en comidas rápidas, industrializadas o procesadas o en su defecto la tradicional garnachería, lo cual explica el incremento de peso en muchas parejas.

Desafortunadamente SI ERES MUJER, este cambio de estado civil te va a afectar más a ti que a tu marido, ya que el hecho de comer prácticamente lo mismo afecta tu salud, porque el hombre por el simple hecho de serlo, puede comer un poco más que la mujer sin que le afecte, esto hablando de condiciones iguales donde sean dos personas de la misma estatura, peso, edad y realicen la misma actividad física, pero del sexo opuesto, ya que en la constitución física del hombre desarrolla más masa muscular que la mujer y el músculo es un tejido vivo que requiere de alimento, por lo tanto demanda mayor energía, la mujer por el contrario, desarrolla más tejido graso que determina un menor consumo energético, ahora bien si tu hombre es más alto, más pesado, realiza una actividad física diferente, etc., pues déjame decirte que esa brecha de consumo alimentario de hace más amplia.

Lo anterior describe el por qué las mujeres engordan más fácilmente al casarse ya que comparten todo con el hombre, además de complacer a la pareja y auto-complacerse, viene una etapa de “ya amarre” y dejas de cuidar tu imagen como cuando estabas en la etapa de conquista o enamoramiento (lo cual es una actitud que no recomiendo). Algo importante que debes considerar es también la presión por parte de la pareja para que “comas bien” que traducido al ambiente obesógeno, comas lo mismo que él o ella, si se pide una orden de tacos, la pareja pide otra, si se pide un refresco, la pareja pide otro, o en su caso te presiona para que comas lo mismo y así sucesivamente.

Ha entonces, no te extrañe que se queje de que estás engordando cuando ella o él mismo lo propicia, ya que eso si es mal visto que la mujer engorde al casarse y el hombre aunque engorde pues es hombre y es muestra clara de que le va bien y lo cuida su esposa (hasta en esto hay machismo).

Desafortunadamente así como sucede con los genes que unos son más dominantes que otros, los hábitos maritales también, unos hábitos pueden predominar más que otros, desafortunadamente los que predominan más son los hábitos no saludables, ya que tienen la ventaja de ser adictivos por el tipo de ingredientes (grasa, azúcar, sal, entre muchos otros aditivos que desconocemos en los alimentos procesados), lo cual general una desventaja injusta para la buena alimentación y los hábitos saludables, incluso con el ejercicio, es más cómodo quedarse sentado o acostado que salir a pasear o a realizar alguna actividad física que demande mayor esfuerzo. Este claro ejemplo lo vemos en los niños o incluso en muchos adultos, si tú le ofreces una galleta vs un plato de brócoli, ¿Cuál crees que prefiera?, creo que hasta la pregunta está de más ¿cierto? (salvo en contadas excepciones), ¿por qué?, por lo atractivo del sabor que le confiere la grasa, el azúcar y la sal de esa galleta, algo que el brócoli carece.

Desafortunadamente esta serie de eventos comunes en el matrimonio que detona la obesidad, se transfiere a los hijos, es por ello que es muy común ver que si vemos niños obesos o gordos, seguramente los padres también lo son, no es únicamente una cuestión de genética, es más importante la carga de hábitos de la misma pareja que afecta la salud de sus pequeños, pero como está el pretexto de los genes, entonces la responsabilidad de la salud de ese pequeño ya no es culpa de los padres y por lo tanto, ya no hay nada por hacer (lo cual es absolutamente falso).

Como espero te hayas dado cuenta, el matrimonio trae muchas cosas bonitas, en pareja puedes resolver muchos problemas (que seguramente no tenías en la soltería, jeje), pero también puede ser un mal para tu salud si predominan hábitos no saludables, lo mejor de todo es llevar un equilibrio, sin irse a los extremos, platicar y comunicar lo que les complace en el sentido alimentario (aunque también se debe hacer en el otro sentido) y lo que no les complace, porque por esa falta de confianza, hombres y mujeres caen en sobrealimentarse con tal de que su marido no se enoje si no comen lo mismo o también porque no decirlo el hombre come de más por lo que le sirvió la esposa con tal de que no se enoje si no se termina su plato o crea que no le gustó su comida, en su defecto lo que mejor te recomiendo además de la comunicación en tu matrimonio es asistir a Sbel-T Forever (en pareja) para ser orientados por nuestros nutriólogos o bariatra sobre los hábitos saludables en pareja y llevar una mejor vida en la cuestión de tu peso y salud para perder peso o mantenerte en uno saludable.

Por: Lic. Oscar M. Alanis

CEO Sbel-T Forever

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Sbel-t@hotmail.com

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