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Memorias de gordo, un obstáculo para perder peso

Memorias de gordo, un obstáculo para perder peso

Memorias de gordo, un obstáculo para perder peso

Como introducción, te comento que estuvimos de vacaciones unos días, entre ellos diferentes destinos, algunos de ellos fueron playas, donde cómo no perderse el comer en algún restaurante de esos que ponen sus mesas y sillas en la orilla de la playa, eso sí, como es temporada alta, pues ponen las mesas muy juntas, por lo tanto, no pudimos evitar escuchar algunas conversaciones de la mesa de junto (todo esto para decir que no soy chismoso, pero paramos oreja), donde hablaban del tour gastronómico que habían hecho y todo lo que habían pedido y comido hasta ese día, y una de esas personas mencionó algo que nos resultó curioso, que él aún tenía “memoria de gordo”.

En su explicación respecto al tema al resto de sus acompañantes, menciona que antes era gordo, y había logrado perder peso, pero que cada vez que iba a la tienda o cualquier otro lado compraba demasiadas cosas, aun cuando solo iba por un encargo simple de su esposa, por ejemplo, una pieza de pan, él terminaba comprando más, por el hecho de su memoria de gordo, compra como si aún tuviera exceso de peso y “por si algo se ofrece” para no dar doble vuelta.

Este tipo de hábitos son muy frecuentes y a su vez difíciles de erradicar, de hecho a mí me pasa, y más en vacaciones (jeje) disque pal camino o para calmar la tripa compro más cosas de la que en ese momento considero necesarias, ya sabrás generalmente comida chatarra por su facilidad de acceso, practicidad e ingredientes adictivos, no podría decir precio, ya que me sorprende a la hora de pagar que he gastado más en esas chucherías que cuando comemos algo más formal, la sorpresa fue el hecho de que esta persona resumió perfectamente lo que nos pasa en una simple pero efectiva frase “memoria de gordo”, y no está tan mal el término ya que así somos cuando estamos gordos, simplemente comemos más de lo necesario, por lo tanto compramos más de lo necesario para cerrar el ciclo que nos hace estar precisamente gordos, y continuamos con el mismo hábito por más que sepamos como bajar la panza, o por lo menos lo intentemos.

¿Entonces toda la vida seguiremos con esta memoria de gordos?, pues realmente yo no lo sé, ya que a pesar de ya casi cumplir 5 años que dejé de estar obeso, como te cuento, aún me sigue sucediendo esta situación, la gran ventaja es que este tipo de cosas ya las hago de forma consciente, por lo tanto, me controlo mucho mejor en estas compras compulsivas, es decir, lo hago, pero con menos frecuencia y compro mucho menos cosas que compraría estando obeso.

Hacer o modificar este mal hábito de comprar por comprar, repercute en que entre menos tentaciones tengas en casa, comerás menos por el hecho de que no los tienes disponibles o a la vista y por lo tanto no se te antojan y son, créeme, muchísimas calorías menos a tu cuerpo y mayor ahorro económico.

Una simple y pequeña solución o alternativa si padeces de este mal de memoria de gordo, es que antes de salir a comprar, necesitas ir sin hambre y/o después de comer preferentemente, así te garantizo que ya no se te antojará comprar cosas de más y te apegarás a tu lista de necesidades o encargos, esto incluye no solo ir a una simple tiendita, también al mercado o tianguis, al súper (o a la comer jeje), o a cualquier otro logar que sabes que habrá tentaciones, llámese metro, visitar a la abuelita, etc.

Pues ya sabes, de ahora en adelante, haz conciencia de tu memoria de gordo(a) y trata de modificarla o controlarla, pero sobre todo no seas presa de la memoria de gordo de otra persona, eso es más importante aún ya que estarás engordando por antojo de la otra persona, en el caso de la persona que te platiqué y nos compartió esta joya de información (o mejor dicho, paramos oreja), es que su esposa le encargaba un pan y le compraba 2 o 3 por que no sabía cuál le gustaba (obvio pues todos nos gustan) y se comía esos 2 o 3 panes, eso sí, ante los demás ella estaba gorda pero por culpa del marido que hacía esto, ajá, pero quién se los come, nadie la obliga a comerse todo ¿o sí?, además traía gelatinas, leches de sabores, papas y cualquier cantidad de chucherías cuando el simple encargo fue una pieza de pan, entonces ten cuidado con estos sabotajes y malos hábitos tanto tuyos como de las personas que te rodean con su memoria de gordos, ya que es un obstáculo para perder peso para siempre.

Y tú ¿Qué opinas?, ¿Te ha sucedido o te sucede algo similar?, por favor escribe tu comentario o compártenos tu experiencia.

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