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Un tren sin control llamado DM-II (parte II), mi intervención nutricional.

Un tren sin control llamado DM-II (parte II), mi intervención nutricional.

Un tren sin control llamado DM-II (parte II), mi intervención nutricional.

El tren sin control llamado DM-II que arrasó con mi abuelo, comenzó (según su expediente clínico) por lo menos hace más de 30 años con el diagnóstico de diabetes, enfatizo en diagnóstico, ya que muchos son diabéticos y aún no lo saben, pero esto quiere decir que prácticamente toda una vida viviendo y conviviendo día a día con esta enfermedad.

Según recuerdo, mi abuelo fue una persona que no se cuidó, tomaba refresco, eso sí, de sabor porque “la coca-cola hace daño”, comía lo que quería y con mucha sal, etc. realmente no recuerdo verlo preocupado o sufriendo algún achaque producido por la diabetes (o al menos no directamente), siempre lo vi como una persona fuerte y sana (en esos ayeres no tenía idea ni que existiera la enfermedad), presumía de tener toda su dentadura original, eso sí, no acostumbraba a comer dulces o cosas en la calle, aunque tenía obesidad.

De sus 88 años, la verdad me causa envidia sus 87.5 años de vida, fue una persona fuerte y emprendedora que no dependía de nadie a pesar de su edad, desafortunadamente este tren del que hablamos en el artículo anterior o primera parte, que venía muy lejos durante más de 30 años, llegó en los últimos 6 meses y en este tiempo se encargó de arrasar con todo lo que pudo, el día de hoy un poco con la cabeza más fría, pienso que realmente no le fue tan mal con la enfermedad, veo personas mucho más jóvenes que mi abuelo y comienzan a sufrir las consecuencias de sus decisiones de no cuidar y controlar su Diabetes.

Dentro de la cascada de consecuencias que padeció mi abuelo y que comento de forma general ya que la explicación de cada una me quedó muy extensa que tendré que abarcar tal vez un par de artículos más, son las siguientes:

El origen de mi intervención.

La retención de líquidos: Al enterarme que internaron a mi abuelo me preocupé un poco, pero el saber que salió rápido me dio gusto ya que confirmaba que era una persona fuerte, una vez en su casa, fui a visitarlo, aparentemente salió como si nada, ¿como para qué lo internaron?, me preguntaba, al pasar algunos días y volverlo a visitar, noté a todos preocupados, para ese entonces mis tías y algunos primos se habían organizado para cuidar a mis abuelos todos los días, me mostraron sus pies súper hinchados (edema con fovéa), resecos y muy rojos, mi abuelo triste ya que sabía que lo volverían a internar si lo llevaban al hospital, para esto ya se acercaba la navidad y el año nuevo y él (sin saber que sería su último año) quería estar en compañía de su familia en casa y no en una cama fría de hospital.

Para esto al verlo se me ocurrió llevar mi aparato de presoterapia que utilizamos en cavitación que precisamente funciona para disminuir y drenar los líquidos retenidos, lo cual le dio alivio a sus pies y a su mente, ya que me refieren que amaneció de mejor humor y muy motivado y por supuesto bajó el edema un poco, por lo menos, nuevamente podía caminar al pasar los días del tratamiento con  la presoterapia.

Al revisar los reportes de los exámenes de sangre que le aplicaron noté muchas alteraciones que sin duda podría ayudar mi orientación nutricional para disminuir y en su caso controlar estos niveles, entre ellos se encontraban elevados los niveles de ácido úrico, urea, sodio, potasio, calcio, glucosa, y a partir de ahí (en acuerdo con él y la familia) tomamos la decisión de apoyar en la elaboración de su dieta para controlar o por lo menos no empeorar estos niveles con mucha motivación por parte de todos, haciéndole una lista de cantidades y alimentos que podría comer considerando sus gustos, muy seguro de que llevando la dieta correctamente, su recuperación iba a ser pronta y con muchos años más por delante.

criolipolisisDesafortunadamente no fue así, ya que el daño era grave (en ese momento no tenía idea de qué tanto), pero por lo menos le ayudó a cambiar su estado anímico y eso me brinda mucha satisfacción, cuando vi que una simple herida que tenía entre los dedos y se le fue infectando e incrementando al pasar los días a pesar de las curaciones, fue cuando definitivamente solicité apoyo a la Dra. Celada experta en diabetes, (paciente de nosotros en Criolipólisis) para que me apoyara en el caso de mi abuelo, por lógica se mandó a realizar análisis para tener referencia y en ese momento la prioridad era sanar esa herida, por azares del destino (cita en el IMSS más un compromiso de la Dra.), la cita con la Dra. Celada se prolongó una semana más, pero ella solicitó realizarle otra química sanguínea de 27 elementos, (la anterior fue más básica).

Para mi sorpresa, uno de los elementos llamado creatinina que se utiliza como marcador para ver la función renal cambió drásticamente de una semana a otra, es decir, su insuficiencia renal de ser crónica, pasó a ser terminal, fue ahí donde me di cuenta que ya no tenía más opciones que hacer hemodiálisis para suplir la función de los riñones que es filtrar la sangre y mi intervención nutricional ya era prácticamente inútil, la prioridad cambió de sanar una pequeña herida, a limpiar y desintoxicar su cuerpo, por el mismo fallo renal, los líquidos y toxinas se le fueron acumulando, agravando aún más su situación al transcurso de los días, provocándole dolores insoportables que no lo dejaban dormir.

Una vez con la Dra. Celada, efectivamente ella confirmó la gravedad de su situación agregando hipoglucemia para agravar su caso (ya que para ese entonces ya no quería comer de forma adecuada) y los mandó directamente a urgencias, ya en el hospital, la prioridad de los médicos fue amputarle el pie, en su momento no me agradó nada la idea, pero también sabía que mientras retuviera líquidos (edema con fovéa), nunca iba a sanar esa herida debido a la falta de circulación que para ese entonces ya presentaban sus piernas, lo estabilizaron con suero glucosado (que ironía si el exceso de glucosa es lo que originó esto y ahora estaba en el otro extremo), lo cual agravó aún más su retención de líquidos al grado de “desaguarse” hasta por la piel.

Y de ahí cada día fue de mal en peor, el líquido invadió sus pulmones dificultando su respiración, el cerebro para mantener las funciones vitales concentró la circulación en los órganos básicos dejando las extremidades sin pulso, hasta la situación que ya comenté en la primera parte…

En la parte III hablaré sobre la autopsia de la enfermedad el porqué se dio cada consecuencia…

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